Viaje a Sri Lanka en familia por libre
Día 2. Colombo
Día 3. Colombo-Dambulla-Sigiriya
Día 4. Sigiriya (Minneriya)
Día 5. Sigiriya (Polonnaruwa)
Día 6. Sigiriya-Nilaveli
Día 7. Nilaveli (Trincomalee)
Día 8. Nilaveli
Día 9. Nilaveli-Mihintale-Anuradhapura
Día 10. Anuradhapura
Día 11. Anuradhapura-Kandy
Día 12. Kandy
Día 13. Kandy-Tren de Kandy a Ella-Ella
Día 14. Ella
Día 15. Ella
Día 16. Ella-Katagarama-Yala
Día 17. Yala
Día 18. Yala-Tangalle
Día 19. Tangalle-Mirissa
Día 20. Mirissa-Unawatuna
Día 21. Unawatuna (Galle)
Día 22. Unawatuna-Colombo-Madrid
Fecha del viaje: julio-agosto de 2025
La ruta
Hicimos este viaje de tres semanas en familia, con dos niños de 9 años, y recorrimos los principales lugares turísticos de Sri Lanka en una ruta circular con principio y fin en la capital, Colombo. Visitamos las ciudades históricas del Triángulo Cultural, dos parques nacionales, playas y las montañas de las tierras altas. Después de haber completado la ruta podemos decir que es un gran destino para viajar en familia porque es un país muy seguro, con muchos atractivos turísticos y no demasiado grande, lo que te permite visitar una gran variedad de lugares fantásticos sin tener que recorrer grandes distancias.
Para nuestros hijos fue su primer viaje a Asia y, a pesar del shock inicial, se lo pasaron en grande y disfrutaron de todas las experiencias, sobre todo haciendo safaris, montando en tuk-tuk o bañándose en las playas del Índico. Vimos, además, a muchas familias viajando con niños, quizás más que en otros países del sudeste asiático que hemos visitado, lo que también demuestra que es un buen destino para viajar con los peques.
Presupuesto
Sri Lanka es un país barato para viajar, pero con matices porque los precios de algunas entradas a lugares turísticos son realmente abusivos para los extranjeros y pueden encarecer considerablemente el presupuesto. Por ejemplo, para subir a la Roca del León de Sigiriya (2 adultos y 2 niños) tuvimos que pagar 110 dólares y un precio similar cuestan las ruinas de Polonnaruwa o Anuradhapura. Los safaris también son bastante caros, sobre todo en Yala. Y eso por no hablar del atraco que supone hacer snorkel en la Pigeon Island, cerca de Nilaveli, donde la broma le sale a una familia por más de 200 euros.
Pero a pesar de ese 'peaje' por ser turista, viajar por Sri Lanka puede ser extremadamente barato si se opta por el transporte público, los restaurantes locales y se buscan los alojamientos más económicos, así que todo depende un poco de lo que uno se quiera gastar. La moneda oficial es la rupia de Sri Lanka y es importante llevar siempre una buena cantidad de efectivo porque muchos establecimientos no permiten pagar con tarjeta, sobre todo en los alojamientos y restaurantes más económicos. También es necesario el efectivo para pagar los tuk-tuks.
Transporte
Viajar en tren o autobús es muy barato, pero también es extremadamente lento porque recorrer una distancia de 50 kilómetros puede suponer perfectamente un par de horas de trayecto. Nosotros, al ir con niños, preferimos 'suavizarles' un poco el viaje y prescindimos del transporte público, así que nos movimos siempre en coche privado con conductor, que aunque sale bastante más caro es mucho más cómodo y te permite aprovechar mejor el tiempo. Los coches con conductor los fuimos contratando sobre la marcha porque en cualquier hotel te buscan un coche para ir al siguiente destino o puedes negociar un precio con el mismo chófer que te ha llevado. El precio de un coche privado es de entre 40 y 60 euros, dependiendo de la distancia, así que tampoco sale tan mal para cuatro personas.
Para moverte por las ciudades la mejor opción son los tuk-tuks, que son baratísimos y por un par de euros te pueden llevar a cualquier sitio. Os recomendamos que os descarguéis la aplicación de Pick Me, el Uber de Sri Lanka, porque a través de esta app puedes pedir tuk-tuks o taxis a un precio mucho más barato que negociando directamente con el conductor. Solo hay que descargarla en el móvil y registrarse porque el pago lo puedes hacer en efectivo directamente al conductor. Funciona muy bien en casi todo el país.
Comida
El rice & curry es el plato más popular de Sri Lanka y consiste en arroz acompañado de una serie de platitos con diferentes curries de verduras, dhal (lentejas) y normalmente pollo, aunque también puede sustituirse por pescado u otra carne. Como casi todos los platos de la gastronomía esrilanquesa, puede ser bastante picante, así que si vais con niños es recomendable pedirle al camarero que no se pase con las guindillas.
Otro clásico son los rotis, una especie de empanadas de pan esrilanqués rellenas de verduras, pollo u otros ingredientes, que se venden habitualmente en puestos callejeros. Una versión muy popular del roti es el kottu roti, que viene a ser lo mismo, pero picado y servido en un plato.
También encontraréis en todas las cartas los llamados devilled, que están muy ricos. Es pollo, pescado u otra carne en salsa con un toque dulce y acompañada de arroz. La mayoría de los que pedimos no picaban demasiado y el toque dulzón les suele gustar a los niños.
La comida esrilanquesa está muy buena, pero en un viaje largo puede resultar algo repetitiva. Para cambiar un poco, es fácil encontrar en todo el país restaurantes indios, con más variedad gastronómica, y en los lugares turísticos siempre hay opciones occidentales al alcance: una pizza de vez en cuando nunca está de más, sobre todo viajando con niños.
Alojamiento
En Sri Lanka hay hoteles para todos los gustos, desde casas de huéspedes que cuestan 5 euros la noche a lujosos resorts que pueden costar más de 1.000 euros por noche. Nosotros optamos por una gama intermedia, intentando buscar siempre alojamientos con piscina, que se agradece mucho debido al intenso calor y que además es muy útil para que los niños estén entretenidos después de las excursiones del día. También es importante que tengan aire acondicionado y, si es posible, mosquitera, aunque hay que decir que no vimos demasiados mosquitos en Sri Lanka (quizás porque nos embadurnamos de Relec todos los días).
Los hoteles nos costaron 60 euros de media en habitación cuádruple, con desayuno incluido. Los reservamos todos con antelación a través de Booking para no tener que ponernos a buscar hotel al llegar al destino (eso es algo que los peques llevan bastante mal), pero seguro que buscando sobre la marcha salen mejor de precio. En general los hoteles estaban bien, aunque las fotos que veis en Booking engañan bastante porque suelen ser de peor calidad de la esperada. Por mucho 'hotel' o 'resort' que ponga en el nombre, casi todos son pequeños establecimientos gestionados por una familia.
Clima
Julio y agosto es época de monzón en el suroeste de Sri Lanka, pero eso no debe ser un impedimento para visitar la región porque el tiempo es siempre muy variable y la lluvia suele ser en forma de tormentas breves, seguidas de un sol radiante. Nosotros quizás tuvimos suerte, pero apenas nos llovió durante las tres semanas de viaje y las pocas tormentas que tuvimos en el sur del país fueron muy cortas y no nos impidieron disfrutar de las playas, que son las más bonitas de Sri Lanka. El mar, eso sí, está bastante movido, así que hay que bañarse con cuidado, sobre todo con niños.
En el centro y norte del país es temporada seca y las tormentas son muy ocasionales, pero el calor es intenso. Una alternativa a las playas del sur son las de la costa norte y oriental del país, donde hay menos probabilidades de lluvia y el mar está algo más tranquilo, aunque en Nilaveli también había bastantes olas. Las playas del norte y este de Sri Lanka están mucho menos desarrolladas turísticamente que las del sur, pero se están poniendo cada vez más de moda.
En la región montañosa del centro hace menos calor y la lluvia es más frecuente, aunque a nosotros tampoco nos llovió demasiado. En Ella hace bastante calor de día, pero algunas noches puede ser necesaria una sudadera fina. De todas formas, la temperatura raramente bajará de 18 grados por la noche. En Nuwara Eliya quizás hace algo más de fresco porque está a más altitud, pero nosotros no fuimos.




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