Sigüenza

Enclavada al norte de Guadalajara, en el valle del río Henares, su estratégica posición lo convirtió en un pueblo ocupado por distintas culturas a lo largo de los años. Celtíberos, romanos y visigodos se instalaron en la zona para lograr el control de la zona. De hecho su nombre proviene de su envidiable situación geográfica, Sigüenza significa "la que domina el valle". Esta bonita villa medieval supone una escapada ideal desde Madrid de la que tan solo dista 130 kilómetros.

Su principal atracción es sin duda su castillo. Encaramado en lo alto de la colina aparece en cualquier estampa de la ciudad. Comenzó a construirse en el año 1123 sirviendo de residencia a obispos durante nada menos que siete siglos. La abolición de los señoríos provocó su abandono y la Guerra Civil casi acabó con sus muros. No fue hasta los años 70 que comenzó su restauración convirtiéndose en el parador que es hoy en día. La lástima es que si no dormimos entre sus muros solo podremos contemplar el patio de armas que hay en su entrada en el que se encuentra un pozo que suministraba el agua a los que allí residían.

Otro de sus monumentos importantes es la catedral de Santa María. Construida también en el siglo XII, comenzó perteneciendo al estilo románico aunque actualmente su nave central es de estilo gótico. Aunque podemos disfrutar con sus variadas puertas y torres el reclamo más importante se encuentra en su interior. Dentro podemos observar el llamado Doncel de Sigüenza, una de las principales esculturas del gótico tardío español. Se encuentra en una capilla del mismo nombre en donde descansa el sepulcro de Martín Vázquez de Arce, el llamado doncel de Sigüenza.

Al lado de la Catedral se encuentra la Plaza Mayor, en la que destacan sus amplios soportales y sus balconadas donde en la actualidad descansa el Ayuntamiento. Desde la plaza podemos coger la calle Mayor para adentrarnos en la ciudad medieval. El pasear por estas calles es un viaje al pasado porque esconden rincones auténticos en los que puedes imaginarte caminando por el medievo. Y si la imaginación falla, siempre se puede visitar Sigüenza en julio durante las Jornadas Medievales de Sigüenza, que anualmente se celebran en la villa.

En Sigüenza hay un montón de restaurantes de calidad en los que merece la pena rascarse un poco el bolsillo para darse un homenaje gastronómico. Una buena relación calidad-precio la podéis encontrar en el restaurante Nöla, situado al lado de la calle Mayor, con una cocina de fusión basada en productos de la tierra. Los hay, por supuesto, mucho más tradicionales en los que probar los típicos platos castellanos, como el cordero asado, guisos de caza o las migas.

La catedral de Santa María.


Plaza Mayor.


Los soportales de la Plaza Mayor.


Al fondo se ve la catedral.


La Casa del Doncel.


Fachada de la catedral.


Panorámica de Sigüenza.


Sigüenza desde más lejos, con la silueta de castillo sobre el pueblo.


Castillo de Sigüenza.


Patio de Armas del Castillo.

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