Almagro y las Tablas de Daimiel

En pleno corazón de La Mancha se encuentra el pueblo Almagro, uno de los más bellos de estas tierras quijotescas, que se convirtió en un importante enclave militar y comercial durante los últimos siglos de la Reconquista. 

 Tras la decisiva victoria cristiana en la batalla de las Navas de Tolosa (1212), la orden de Calatrava se instaló en esta localidad manchega y la consolidó como punta de lanza para la reconquista de las tierras al sur del Guadiana. Numerosas iglesias, conventos y palacios se construyeron en Almagro durante la Baja Edad Media y buena parte de ese patrimonio ha llegado hasta nuestros días y se puede contemplar en todo su esplendor: el centro histórico de la villa ha sido declarado conjunto histórico-artístico. 

La Plaza Mayor, una de las más bonitas de toda Castilla, es, sin duda, el lugar más destacado. Está presidida por el Ayuntamiento y en sus laterales se extienden dos largos soportales con columnas de piedra, que sostienen viejas fachadas acristaladas con vigas de madera. 

 En un lateral de este gran rectángulo que forma la Plaza Mayor se encuentra otro de los lugares más famosos de Almagro, el Corral de Comedias, el único que se conserva en España de los muchos que hubo por todo el reino durante los siglos XVI y XVII. 

 Los corrales de comedias eran patios interiores o corrales en los que se interpretaban obras de teatro populares, muchas de ellas satíricas con los poderosos y muy apreciadas por las clases más humildes. El Corral de Comedias de Almagro se encuentra en el interior de un antiguo mesón del siglo XVII y todavía se siguen interpretando funciones en la actualidad, no en vano es la sede principal del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, que se celebra anualmente en el mes de julio. 

 Almagro es una escapada rural perfecta para un fin de semana o un puente. Paseando por sus calles se respiran siglos de historia y además de puede disfrutar de la suculenta gastronomía manchega. Eso sí, y quizás sea una opinión impopular, las típicas berenjenas encurtidas de Almagro están malísimas...
Plaza Mayor de Almagro.


Detalle de los soportales de la Plaza Mayor.


Centro histórico de Almagro.


El Corral de Comedias, antes de comenzar una función.


Cerveza local en una terraza de la Plaza Mayor.


Desde Almagro también se pueden hacer excursiones por los alrededores. Una buena idea es pasar el día en el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, que se encuentra a solo 30 kilómetros. 

Se trata de un gran humedal formado por los ríos Guadiana y Cigüela de altísimo valor ecológico en el que anidan numerosas aves, además de otros animales como reptiles, anfibios y pequeños mamíferos. 

Lamentablemente, la sobreexplotación de los acuíferos para uso agrícola supone un serio riesgo para la supervivencia de estos humedales, que cada vez están más secos. Urge que las autoridades tomen medidas para frenar la degradación de esta reserva natural. 

 En las Tablas de Daimiel hay varias rutas senderistas con pasarelas de madera que discurren por encima de los humedales para observar la flora y la fauna. En el centro de visitantes se pueden adquirir mapas y te explican las diferentes rutas, que están marcadas con distintos colores. Las hay para todos los gustos, también asequibles para ir con niños pequeños y carros.
Tablas de Daimiel.


Un entramado de pasarelas de madera atraviesa los humedales.


Una vieja barca varada entre los juncos.


Una familia de patitos.


Paseando por las Tablas de Daimiel.


Vista de los humedales.

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