Labuanbajo (Isla de Flores)


Desde Bali volamos a Labuanbajo con Garuda, la aerolínea nacional de Indonesia. El billete lo habíamos comprado por internet en España y nos costó 200 euros por cabeza. Hay otras compañías low-cost que vuelan a Labuanbajo a precios más económicos, por ejemplo Lion Air, pero preferimos rascarnos un poco el bolsillo debido a la pésima fama de las aerolíneas indonesias en cuanto a seguridad. De hecho, Garuda es la única que no figura en la lista negra de la Unión Europea.

El vuelo a Labuanbajo dura una hora en un avión de hélices. Si el día es soleado, el trayecto es magnífico porque sobrevuelas las islas de Lombok, Nusa Tenggara y cientos de pequeños islotes que forman el gigantesco archipiélago de Indonesia. Como el avión de hélices vuela a baja altura es posible ver detalladamente las cadenas montañosas e, incluso, la fumarola de algún volcán activo.


Avión
Nuestro avión de hélices, en el aeropuerto de Denpasar.


Vistas desde el avión
Dejamos atrás la isla de Bali.


Fumarola de un volcán
Sobrevolamos la fumarola de un volcán.


Isla de Flores
Llegando a la isla de Flores.


Avión acabando de aterrizar
Aterrizados en el aeropuerto de Labuanbajo.


Cartel indicativo
Indicaciones para utilizar el váter en los baños del aeropuerto de Labuanbajo.


Labuanbajo es una pequeña ciudad situada en el extremo occidental de la Isla de Flores. Hasta hace muy poco era solo un polvoriento pueblo de pescadores, pero en los últimos años ha experimentado un crecimiento enorme gracias al turismo. Su cercanía a las islas de Komodo y Rinca, hogar del famoso dragón de Komodo, y las excelentes oportunidades de buceo que ofrecen las islas de los alrededores han convertido la ciudad en un importante centro turístico. Su pequeño aeropuerto ha sido renovado por completo y luce ahora unas modernas instalaciones. El taxi hasta el centro cuesta 60.000 rupias (4 euros).

No obstante, que nadie se espere encontrar una ciudad muy sofisticada porque Labuanbajo sigue siendo una localidad destartalada, encajada entre la montaña y el mar, que se extiende alrededor de un rudimentario puerto. La ciudad cuenta básicamente con una calle principal, polvorienta y con mucho tráfico, en la que se concentran todos los restaurantes, bares, comercios y agencias de turismo.

Hoteles no hay tantos como cabría esperar porque muchos están algo más alejados del centro, escondidos por las montañas de los alrededores, así que no es mala idea reservar con antelación. Nosotros no lo hicimos y en algún hotel que preguntamos ya no tenían habitaciones libres. Al final nos quedamos en el Hotel Gardena, que no está mal, pero es algo caro para lo que ofrece porque no tiene wifi y la cama no tiene sábanas. Sí tiene aire acondicionado, excelentes vistas de la bahía en las habitaciones más elevadas y el desayuno está incluido. La situación, en pleno centro de la ciudad, también es muy buena. La habitación doble nos costó 550.000 rupias por noche (37 euros).

En Labuanbajo hay pocas cosas que hacer aparte de negociar excursiones con las agencias de turismo o disfrutar de sus bares y restaurantes. Los tours más solicitados son los de buceo o snorkel porque las posibilidades que ofrecen las islas de los alrededores son infinitas. En la calle principal hay montones de agencias que ofertan cursos de buceo y alquilan material. Si solo se pretende hacer snorkel también se puede ir directamente al puerto y negociar el precio con el patrón de algún barco. Las excursiones de buceo y snorkel suelen durar medio día o el día completo, regresando a Labuanbajo al atardecer.

No obstante, la excursión estrella en Labuanbajo es la del cercano Parque Nacional de Komodo, que suele durar una o dos noches. Incluye la visita a las islas de Komodo y Rinca para ver dragones y varias paradas más para hacer snorkel. En estas excursiones duermes y comes en el barco. En agosto, al ser temporada alta, es importante reservarlas cuanto antes, a ser posible al llegar a Labuanbajo, porque hay mucha demanda y los mejores barcos se agotan enseguida. Si no te espabilas puedes acabar, en el mejor de los casos, haciendo la excursión en un barco en mal estado; o en el peor, viendo al dragón de Komodo en un documental de La2.

La excursión de Komodo y Rinca se puede hacer perfectamente en un tour de una noche y así te evitas pasar dos noches en el barco, que suelen ser bastante viejos e incómodos. La única diferencia es que los tours de dos noches incluyen más paradas para hacer snorkel, pero eso es algo que puedes contratar aparte en otra excursión de día completo exclusivamente de snorkel y volviendo a dormir a tu hotel de Labuanbajo.

Nosotros lo hicimos así. Primero contratamos una excursión de día completo por las islas de los alrededores para hacer snorkel y al día siguiente hicimos el tour de Komodo y Rinca, durmiendo solo una noche en el barco. Ambos tours los contratamos con la agencia Perama, que está en la calle principal, muy cerca del hotel Gardena.


Habitación de hotel
Nuestra habitación en el hotel Gardena, con buenas vistas de la bahía.


Bahía de Labuanbajo
Bahía de Labuanbajo.


Bahía de Labuanbajo
Otra panorámica de la bahía de Labuanbajo.


Calle de Labuanbajo
La calle principal de Labuanbajo.


Calle de Labuanbajo
Seguimos en la calle principal.


Tráfico en Labuanbajo
Esta calle atraviesa Labuanbajo de punta a punta.


Tiendas en Labuanbajo
Pequeños comercios en la calle principal de Labuanbajo.


Vendedor en Labuanbajo
Tienda de comestibles.


Cafetería con vistas
Una cafetería con buenas vistas de la bahía.


Paseo marítimo
El paseo marítimo de Labuanbajo, un poco destartalado.


Barcos varados
Barcos varados con la marea baja.


Muelle en el mar
Un solitario muelle.


Costa de la ciudad
La costa de Labuanbajo.


Puerto de Labuanbajo
Gentío en los muelles del puerto de Labuanbajo.


Panorámica de Labuanbajo
Panorámica de Labuanbajo desde el mar.


El tour de snorkel nos costó 900.000 rupias (60 euros) para dos personas en un barco privado, con el equipo de snorkel y el almuerzo incluidos. En el barco, además de nosotros, solo iban el capitán y un chaval joven que le ayudaba con los amarres. Ninguno de los dos sabía ni una palabra de inglés, pero más o menos interactuamos un poco.

Hicimos tres paradas en tres islas distintas para hacer snorkel, nadar y tumbarnos a la bartola en la playa. Cuando nos cansábamos de una isla, le decíamos al capitán que nos íbamos y ponía rumbo a la siguiente. Todas las islas de los alrededores de la bahía de Labuanbajo son similares: pequeños islotes de origen volcánico con playitas de arena blanca y magníficos fondos marinos repletos de corales y peces de colores. La mayoría de estos islotes están deshabitados, otros cuentan con algún pequeño hotel, como la isla de Seraya, donde puedes quedarte a dormir si te apetece disfrutar de la tranquilidad más absoluta.


Barco
Nos vamos de excursión de snorkel.


Isla
El paisaje típico de la isla de Flores y los islotes cercanos.


Barco navegando
Navegando por los alrededores de Labuanbajo.


Isla paradisíaca
La isla de Seraya fue nuestra primera parada para hacer snorkel.


Barco en un muelle
Amarrando la barca en la isla de Seraya.


Agua cristalina del mar
Agua cristalina y arrecifes de coral en la isla de Seraya.


Playa
En la isla de Seraya hay bungalows para alojarse.


Playa de arena blanca
Playa de Seraya.


Barco navegando
Navegamos hacia otra isla.


Pueblo de pescadores
Pueblos de pescadores en las islas cercanas a Labuanbajo.


Silueta de una isla
Divisamos la isla de Sabolo, nuestra segunda parada para hacer snorkel.


Barco amarrado en la arena
Nuestro barco, amarrado en la arena de Sabolo.


Agua transparente del mar
Agua perfecta para hacer snorkel.


Barco navegando
Navegando por los alrededores de la isla de Flores.


Islas en el horizonte
Hay cientos de islas muy cerca de Labuanbajo.


Barcos amarrados en una isla
Barcos de turistas amarrados en otra isla.


Barcos en la playa
Desembarcamos en otra playa de arena blanca.


Playa
La playa de la última isla donde hicimos snorkel.


Playa
Otra vista de la playa de la isla.


Barco
Nuestro barco.

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