Cinco imprescindibles en la Riviera Maya

La Riviera Maya, ese paradisíaco lugar donde la península del Yucatán se baña en el Caribe, es uno de los destinos más recomendables para escapar del frío y disfrutar de unas vacaciones en esta época del año.

Aunque el sol, la playa y el mar son sus grandes reclamos turísticos, no son los únicos ni mucho menos. Esta región mexicana tiene todo lo que un viajero necesita para no desear volver durante una larga temporada. Desde Hoja de Rutas, en colaboración con Expedia.mx, recomendamos cinco actividades imprescindibles para realizar en la Riviera Maya:


1. Ruinas Mayas

Los restos arqueológicos de esta antigua civilización y de otras culturas precolombinas son de visita obligada. Hay cientos de ruinas y ciudades antiguas diseminadas por toda la región del Yucatán, algunas todavía por descubrir, pero tres destacan por encima de todas: Tulum, Cobá y Chichén Itzá.

Las ruinas de Tulum, que vivieron su época de esplendor en los siglos XIII y XIV, cuentan con el gran atractivo de estar situadas junto al mar. El templo del Dios del Viento, construido sobre un promontorio bañado por el Caribe, es una de las imágenes más icónicas de toda la Riviera Maya. El recinto arqueológico de Tulum ofrece, además, la posibilidad de bañarse en una espectacular playa de arena blanca bajo las ruinas milenarias.



Ruinas de Tulum.


En Cobá destaca la gran pirámide de Nohoch Mul, una de las más altas de la civilización maya con 44 metros de altura. Está permitido trepar por ella hasta la cumbre para disfrutar de unas increíbles vistas de la selva que rodea el extenso recinto arqueológico. La mayor parte de los edificios se construyeron entre los siglos VI y IX, época en la que llegó a albergar una población de 50.000 habitantes. Otro atractivo de Cobá es que se pueden recorrer las ruinas alquilando una bicicleta y pedaleando por los frondosos caminos abiertos en la selva.

Chichén Itzá no necesita presentación, ya que se trata de una de las maravillas del mundo y uno de los lugares más famosos de México. El recinto arqueológico es uno de los mejor conservados del país y cuenta con edificios espectaculares como el templo de Kukulcán o el gigantesco estadio del Juego de Pelota. En Chichén Itzá hay que prestar atención a los detalles, como los minuciosos relieves tallados en las piedras; y también a los secretos que esconden estas ruinas: probad, por ejemplo, a aplaudir frente a la pirámide de Kukulcán y comprobaréis cómo os devuelve el sonido de una forma muy peculiar.

2. Cenotes

Los cenotes son cuevas de origen kárstico muy abundantes en la península del Yucatán. Muchos de ellos esconden auténticas piscinas naturales en las que es posible nadar, hacer snorkel o, incluso, bucear con bombona de oxígeno en los más grandes. Hay cenotes a cielo descubierto, que permiten bañarse disfrutando del sol y otros completamente escondidos en grutas subterráneas en el interior de la tierra. Zambullirse en las aguas cristalinas de estos cenotes es también una actividad imprescindible. Desde aquí recomendamos el Gran Cenote, ideal para nadar a cielo descubierto; y los cenotes de Xkekén y Xamulá por su belleza subterránea.



Cenote de Xkekén.


3. Ciudades coloniales

Vale la pena también alejarse un poco de la costa de la Riviera Maya para disfrutar del patrimonio arquitectónico de México. En esta región del Yucatán es posible visitar preciosas ciudades coloniales que lucen edificios centenarios. Valladolid, situada a pocos kilómetros de las ruinas de Chichén Itzá, es la más accesible de todas. En ella destaca la arbolada plaza Francisco Cantón, flanqueada por los edificios más representativos de la ciudad y dominada por la imponente catedral de San Gervasio, del siglo XVI. Mérida, capital del estado de Yucatán, es otro buen ejemplo de ciudad colonial. Su catedral de San Ildefonso, construida en 1562, es la más antigua de la América continental, y su centro urbano está repleto de edificios históricos y museos. En 2017, Mérida será por segunda vez capital americana de la cultura.



Catedral de Valladolid.


4. Buceo y snorkel

El fondo marino de la Riviera Maya es uno de los más espectaculares del planeta y las oportunidades de buceo o snorkel son, por lo tanto, prácticamente infinitas. No en vano, se encuentra aquí la segunda barrera de coral más grande del mundo, solo por detrás de la australiana. Se la conoce como Sistema Arrecifal Mesoamericano y se extiende a lo largo de 1.000 kilómetros adentrándose también en las costas de Belice, Guatemala y Honduras. Este gigantesco arrecife es el hábitat de más de 60 especies de coral y de cientos de especies marinas, destacando el gran tiburón ballena. En Isla Mujeres o Cozumel se encuentran algunos de los principales puntos de inmersión. Para los que no se atrevan con la bombona de oxígeno, recomendamos la playa de Akumal, donde con unas simples gafas y un tubo se puede hacer snorkel junto a las tortugas marinas.



Buceo en el museo subacuático de Isla Mujeres.


5. Gastronomía y compras

La gastronomía mexicana es otra de las grandes razones para visitar México. En Playa del Carmen es posible encontrar restaurantes de todo tipo, pero también se puede probar auténtica comida mexicana, como los clásicos tacos, enchiladas o fajitas. No hay que dejar de probar las especialidades locales del Yucatán, con algunos platos de origen maya. Recomendamos el Poc Chuc, carne de cerdo marinada con tomate y otros condimentos; o el popular brazo de la reina, una especie de tamal, con maíz y huevo envueltos en hoja de plátano. Además de la gastronomía, Playa del Carmen es un paraíso de las compras. Su famosa Quinta Avenida está repleta de comercios, que van desde mercadillos locales a lujosas tiendas con las principales marcas internacionales.



Quinta Avenida de Playa del Carmen.