De Husavik a Hvammstangi (300 km)



Comenzamos el día acercándonos al puerto de Husavik para reservar un minicrucero por el Ártico para ver ballenas. Hay dos empresas que se encargan de hacer estos tours prácticamente idénticos y que tienen las oficinas una al lado de la otra. En verano seguramente habrá que reservar con antelación, pero en mayo no es necesario y puedes ir directamente por la mañana a comprar tu pasaje. Tenían programada una salida para las 9.00 h. y otra por la tarde, aunque en verano también aumentan la frecuencia.

Finalmente fuimos con la empresa North Sailing y el billete cuesta 48 euros por persona, con un chocolate caliente y un bollo de regalo. El crucero dura tres horas y te prestan gorro, guantes y un traje impermeable de pescador de ballenas, ideal para soportar el frío. El viento del Polo Norte llega directo y puede hacer bastante frío en el barco.

El paseíto en barco es agradable, a pesar del frío, aunque sólo vimos una ballena. Por lo menos la estuvimos siguiendo durante un buen rato y nos pudimos acercar hasta unos pocos metros de distancia. Como sólo habíamos visto una ballena, el capitán del barco nos llevó también hasta un islote cercano donde se ven frailecillos y muchas otras aves marinas.

Al regresar a Husavik cogimos el coche y emprendimos nuestra marcha. La primera parada fue la catarata de Godafoss, situada en medio de un paisaje desértico. Es bastante caudalosa y puedes llegar a tocar el agua con la mano. Contemplando esta magnífica catarata nos preparamos los enésimos sandwiches para comer.

La siguiente parada fue Akureyri, la segunda ciudad más grande de Islandia fuera del área de Reykjavik, aunque no deja de ser un pueblo grande de 15.000 habitantes. Está situada en un bonito fiordo junto al océano Ártico y es una buena base para aprovisionarse de alimentos y bebidas. También para comer en algún restaurante o tomarse unas cervezas en una terraza.

En principio íbamos a quedarnos a dormir aquí, pero como Akureyri tampoco tenía demasiada animación (quizás en verano tenga más ambiente), decidimos visitar un poco la ciudad y seguir luego camino hacia el este. El objetivo era acercarnos más a la península de Snaefellsnes y poderla visitar mejor al día siguiente.

Fue una idea acertada porque ese día todavía era pronto y pudimos quitarnos de encima casi 200 km muy poco atractivos, que se hubieran hecho más pesados la mañana siguiente. Es el trayecto menos interesante de toda la Ring Road, con un paisaje monótono y sin apenas lugares destacables por el camino.

Nos quedamos a dormir en el pueblo de Hvammstangi, situado junto al océano ártico en un fiordo. Es un pueblo pequeño sin mucho encanto, aunque siguiendo la carretera hacia el norte se pueden ver focas, pero no fuimos porque ya estábamos cansados del coche. El único alojamiento que viene en la Lonely Planet es la guesthouse Hanna Sigga y allí fuimos. La doble cuesta 7.900 coronas (47 euros) con cocina y baño compartidos. También tiene un jacuzzi en el jardín que en verano se puede utilizar.


El puerto de Husavik.


Un barco gemelo del nuestro, en busca de ballenas.


Todos vestidos de balleneros en el interior de nuestro barco.


¡Ballena a la vista!


Persiguiendo a la pobre ballena.


La cola de la ballena jorobada que vimos.


Un frailecillo nadando en el Ártico.


Panorámica de Husavik de regreso al puerto.


Nuestro barco amarrado en el puerto de Husavik.


Iglesia de Husavik.


Catarata de Godafoss.


Tocando el agua de la catarata con la mano.


El río, a punto de despeñarse por la catarata de Godafoss.


Y aquí el río más tranquilo tras el batacazo.


El precioso fiordo de Akureyri.


Una granja junto al fiordo.


Otra panorámica del fiordo de Akureyri.


Akureyri, al otro lado del fiordo.


Panorámica de Akureyri.


Terracita en la calle Hafnarstraeti, la más comercial de Akureyri.


Bonito edificio en Akureyri.


Otra esquina de la segunda ciudad de Islandia.


Escultura en la calle Hafnarstraeti.


Iglesia de Akureyri, en lo alto de una colina.


Otra panorámica del fiordo de Akureyri.


Casas perdidas, de camino a Hvammstangi.


Los rayos del sol se filtran entre las nubes.

1 comentario:

diego nastri dijo...

Felicidades,preciosas fotos y un bellísimo viaje. Estamos pensando en ir, pero una de las cosas que más ilusión nos hace es poder ver una aurora boreal, ¿Conseguisteis ver alguna?