Mostrando entradas con la etiqueta Kenia y Tanzania. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Kenia y Tanzania. Mostrar todas las entradas

KENIA y TANZANIA (agosto 2011)



KENIA


Día 1. Nairobi
Día 2. Nairobi
Día 3. Nairobi-Masai Mara
Día 4. Masai Mara
Día 5. Masai Mara-Lago Nakuru
Día 6. Lago Nakuru-Amboseli
Día 7. Amboseli
Día 8. Amboseli-Tsavo West
Día 9. Tsavo West-Tsavo East
Día 10. Tsavo East-Mombasa
Día 11. Mombasa-Malindi
Día 12. Malindi-Lamu
Día 13. Lamu
Día 14. Lamu
Día 15. Lamu-Nairobi

TANZANIA


Día 16. Nairobi-Lago Manyara
Día 17. Lago Manyara-Serengeti
Día 18. Serengeti
Día 19. Serengeti-Ngorongoro
Día 20. Ngorongoro
Día 21. Ngorongoro-Arusha
Día 22. Arusha-Zanzibar (Stone Town)
Día 23. Zanzíbar (Stone Town)
Día 24. Zanzíbar (Stone Town)-Zanzibar (Nungwi)
Día 25. Zanzíbar (Nungwi)
Día 26. Zanzíbar (Nungwi)
Día 27. Zanzíbar (Nungwi)-Zanzibar (Paje)
Día 28. Zanzíbar (Paje)
Día 29. Zanzíbar (Paje)-Dar es Salaam
Día 30. Dar es Salaam

Dinero
El chelín keniata y el chelín tanzano son las monedas oficiales y la mejor opción para pagar en todos los sitios. En las ciudades hay bastantes cajeros automáticos y es importante sacar una buena provisión de chelines porque luego durante los safaris o en los pueblos de playa no suele haber cajeros. El pago con tarjeta es poco habitual y allí donde las aceptan suelen cobrar una comisión de entre el 5 y el 10%. También se aceptan dólares y euros, pero siempre es mejor el cambio pagando en moneda local.

Safaris
Los safaris se llevarán la mayor parte del presupuesto, especialmente en Tanzania donde son más caros que en Kenia. Los hay de dos tipos: en camping (barato) o en lodge (caro). En el primero duermes en saco de dormir sobre una colchoneta en una tienda de campaña que tienes que montar y desmontar. Los lodges suelen ser tiendas fijas mucho más grandes con baño, cama y todo tipo de comodidades. Nosotros hicimos dos safaris privados, uno en Kenia durmiendo en lodge y otro en Tanzania en tienda de campaña porque los precios del lodge eran excesivos.
  • Safari en Kenia: Contratamos por internet un safari de 8 días y 7 noches con Natural World Mombasa por 1.600 dólares por persona. Pagamos el 40% por adelantado mediante una transferencia bancaria y el resto en dólares al llegar a Nairobi. Visitamos Masai Mara, Lago Nakuru, Amboseli, Tsvo West y Tsavo East empezando en Nairobi y terminando en Mombasa. Es una agencia muy recomendable. Salvo el lodge del Masai Mara, que era más básico, el resto eran de lujo y con buena comida. El vehículo era una furgoneta tipo miniván, que son las que suelen utilizar todas las agencias en Kenia, y viajamos con un conductor que también hace de guía.

Guepardos en el Masai Mara.

  • Safari en Tanzania: 6 días y 5 noches con salida en Nairobi y llegada en Arusha. Visitamos Lago Manyara, Ngorongoro y Serengeti. Lo contratamos por internet con Best Camping Safaris, una agencia menos recomendable porque en realidad subcontrató el safari con otra empresa tanzana, Kifaru Safaris. Ellos simplemente te arreglan el transfer en autobús hasta Arusha y se quedan una comisión, así que en caso de optar por ellos mejor contactar directamente con Kifaru. Nos costó 1.400 dólares por persona y adelantamos el 50% por transferencia bancaria. El 50% restante lo pagamos con tarjeta en Nairobi antes de empezar el safari, pero tuvimos que sumarle un 6% de comisión por el pago con tarjeta, 50 dólares por el alquiler de dos viejos sacos de dormir y otros 50 dólares por una extraña comisión que se inventó el tío de Best Camping. En definitiva, que nos costó casi lo mismo que el safari por Kenia, pero dos días menos y durmiendo en tiendas de campaña. El safari lo hicimos en un coche 4x4, más comunes en Tanzania que en Kenia, y viajamos con un conductor-guía bastante antipático y un cocinero muy majo. En el coche llevábamos todo el material de acampada, de cocina y la comida necesaria para el safari. En tienda de campaña se come y se duerme peor que en el lodge, pero también se disfruta de acampar en medio de un parque nacional escuchando a los leones por la noche.

Una leona del Serengeti asoma la cabeza.


Alojamiento
A parte de los lodges o campings de los safaris, en Kenia y Tanzania existe una gran variedad de hoteles, aunque muchas veces se pasa del lujo al tugurio con escasa oferta de alojamientos medios. Nairobi, Dar es Salaam y Zanzíbar son los lugares más caros para alojarse y será difícil pagar menos de 80 dólares por una habitación doble decente. El resto de sitios son más baratos.

Tiendas de campaña en el Serengeti.


Comida
En los safaris en lodge suelen ofrecer buffets libres más o menos conseguidos dependiendo de la calidad (y del precio) del establecimiento. En general son buenos. Cuando vas a pasar todo el día en ruta te ponen un pícnic para llevar. En el safari en camping estás en manos del cocinero y, por mucho esmero que le ponga, comes peor que en el lodge. Fuera de los safaris hay gran variedad de restaurantes de todo tipo, algunos de ellos exquisitos, y en la costa se puede comer buen pescado y marisco. En general la comida no es tan cara como el alojamiento.

Asador en el restaurante Carnivore de Nairobi.


Transporte
Fuera de los safaris el medio de transporte más habitual son las furgonetas, que en Kenia llaman 'matatu' y en Tanzania 'dalla-dalla'. Es la mejor forma para recorrer distancias cortas y medias. Son baratas y frecuentes, aunque solo arrancan cuando están llenas. Para distancias más largas es mejor utilizar el avión. La aerolínea Fly540 es una low-cost que cubre un montón de rutas en el este de África. Sus precios son muy baratos y funciona bien. Para moverse por las ciudades la mejor opción es el taxi o, en la costa, los tuk-tuks.

Matatu en Mombasa.


Clima
En el interior de Kenia y Tanzania las noches son frías en agosto, no hay que olvidar que estamos en el hemisferio sur y es invierno por muy cerca del Ecuador que nos encontremos. De día sí hace bastante calor, aunque el cielo suele estar cubierto de nubes, que raras veces llegan a descargar porque es la estación seca y hay muchas regiones semi-áridas. Solo en las tierras más altas se nota la humedad propia del clima ecuatorial. Nairobi, situada a más de 1.600 metros de altitud, es una ciudad muy fresca y dormir en el cráter del Ngorongoro, a más de 2.000 metros, hace que te acuerdes de porqué te dejaste el anorak en casa. En la costa el clima es mucho más caluroso, húmedo y con tormentas frecuentes.

Nairobi

Aterrizamos en el aeropuerto Jomo Kenyatta de Nairobi pasado el mediodía y nos vino a recoger Nicholas, el guía de la agencia Natural World Mombasa, con la que habíamos contratado el primer safari por Kenia.

Nos dejó en el hotel Kenya Comfort, que también habíamos reservado por internet. La habitación doble superior con desayuno nos costó 95 dólares, pero las hay más baratas. Es un hotel aceptable y bien situado a dos manzanas del centro financiero de la capital keniata. Eso sí, la cisterna del baño estaba rota y nos la tuvieron que arreglar y el aire acondicionado no funcionaba, aunque tampoco es necesario porque en Nairobi no hace calor en las noches de agosto. Después de instalarnos fuimos a la agencia para pagar el 40% del precio del safari que nos faltaba por abonar (960 dólares por cabeza).


Entrada al hotel Kenya Comfort.


Nuestra habitación en el Kenya Comfort.


Nairobi tiene fama de ser una de las ciudades más inseguras de África y solo hay que leer un par de guías turísticas alertando de sus peligros para que se te quiten las ganas de pasear por sus calles. Aún así, con un poco de cuidado, vale la pena darse un garbeo por el centro.

Nosotros dejamos todos los objetos de valor en la caja fuerte del hotel y salimos a recorrer el downtown, el centro financiero, teóricamente la zona más segura de Nairobi, con una pequeña cámara de bolsillo para hacer alguna foto.

Lo cierto es que prácticamente no se ven turistas y apenas te cruzas con algún blanco por la calle, así que es bastante difícil pasar desapercibido. Pese a todo no tuvimos ningún percance, salvo los típicos cansinos que se acercan a pedir dinero o falsos donativos para escuelas y hospitales. Sacar la cámara es la mejor forma de atraerlos, así que no es sencillo obtener buenas fotos.

El Kenyatta Conference Center es seguramente el edificio más emblemático de Nairobi. Un rascacielos de forma circular construido en los años 70 con un helipuerto en la azotea que ofrece fantásticas panorámicas de la ciudad. Subir cuesta 400 chelines (3 euros). Enfrente está la City Square, una enorme plaza presidida por una estatua de Jomo Kenyatta, padre de la independencia de Kenia. Muy cerca está el Ayuntamiento (City Hall), los juzgados y la sede presidencial.

El Uhuru Park es otro lugar destacado de la capital keniata. El mejor día para visitarlo es el domingo cuando está a rebosar de keniatas paseando con sus hijos o disfrutando del pulmón verde de la ciudad. Tiene un pequeño lago en el centro y ofrece buenas panorámicas del skyline de Nairobi.

Tampoco hay que dejar de visitar el City Market, cercano al hotel Kenya Comfort. La zona de las pescaderías y las carnicerías es la más espectacular. Al lado hay una nave cubierta donde se concentran tiendas de artesanía. Es un buen lugar para comprar recuerdos. El Museo Nacional y sus frondosos jardines, un auténtico oasis de paz en medio del caótico tráfico de Nairobi, también merecen una visita.


Panorámica de Nairobi desde el Parque Uhuru.


El rascacielos del Kenyatta Conference, en el centro.


La City Square, corazón de Nairobi.


Estudiantes observando la estatua de Jomo Kenyatta.


Panorámica de Nairobi desde la azotea del Kenyatta Conference Centre.


Otra vista de la ciudad desde el Kenyatta Conference.


Paseando por el centro financiero de Nairobi.


Kenyatta Avenue, una de las principales arterias de Nairobi.


Paseando por la ciudad.


Calle del centro.


Un paso de cebra en el centro de Nairobi.


Otra avenida del centro financiero.


Todas las calles del centro tienen su nombre en señales como ésta.


Un guardia de seguridad en la puerta de la cafetería.


Céntrica avenida junto a nuestro hotel Kenya Comfort.


Aglomeración de gente, cerca de Moi Avenue.


La basura se amontona en un parque del centro.


Museo Nacional de Nairobi.


Lejos del centro se encuentran los distritos de Karen y Langata, los más lujosos de Nairobi, donde residen la mayoría de extranjeros en mansiones bien protegidas por muros y vallas electrificadas. En esta zona se puede visitar la casa de Karen Blixen, autora de 'Memorias de África', aunque la entrada cuesta 800 chelines (6 euros). Nosotros nos conformamos con verla desde fuera antes de que nos echara el vigilante. Al lado está el Karen Blixen Coffee Garden, un buen restaurante con agradables jardines para comer.

Pero el restaurante más famoso de Kenia es el Carnivore, una visita indispensable en Nairobi, que también se encuentra por la zona de Karen y Langata. Es un asador donde te van sirviendo en la mesa carnes de todo tipo hasta decir basta. El cocodrilo, el camello y el avestruz son los platos más exóticos, pero también sirven vaca, cordero, pollo, cerdo, pavo… Todo ello acompañado de ensaladas y salsas. El menú incluye postre y café.


Atrapados en el caótico tráfico de Nairobi.


La casa de Karen Blixen.


Asando carne en el Carnivore.


Camarero del Carnivore, el restaurante más famoso de África.


Curiosamente, entre los lujosos barrios de Karen y Langata y el centro de la ciudad, se extiende el distrito de Kibera, la mayor barriada de chabolas del mundo, donde habita más de un millón de personas en condiciones infrahumanas. El contraste entre ambas zonas es enorme.

El contaminado río Nairobi, que da nombre a la ciudad.


VÍDEO: Suburbios de Nairobi

Tampoco muy lejos se encuentra el Parque Nacional de Nairobi, un buen lugar para tener una primera toma de contacto con la fauna africana. Siempre es una curiosa imagen ver una jirafa con la silueta de los rascacielos de Nairobi de fondo. Nosotros hicimos una excursión de mediodía para comer en el Carnivore y visitar por la tarde el Parque Nacional de Nairobi con Natural World Mombasa. Nos costó 100 dólares por cabeza.


Babuinos en el Parque Nacional de Nairobi.


Desde el Parque Nacional de Nairobi se divisan los rascacielos de la ciudad al fondo.


Dos jirafas saludando a la cámara.


Cebras en el Parque Nacional de Nairobi.


Un búfalo solitario se cruza en nuestro camino.


Una bonita leona con sus cachorros.


La leona y su leoncito.


Jirafas y rascacielos en el horizonte.

Masai Mara

A las siete de la mañana nos vino a recoger Nicholas con la furgoneta para empezar nuestro safari por Kenia de 8 días y 7 noches. El primer destino fue el Masai Mara donde dormimos dos noches.

Para llegar al Masai Mara (250 km) se tardan unas 5 horas. La carretera es buena hasta la localidad de Narok y atraviesa el espectacular Valle del Rift, que pone fin al paisaje verde y húmedo de Nairobi para dar paso a un terreno árido. Después de Narok la carretera se llena de baches y el trayecto es mucho más lento. Por el camino se divisan pintorescos pueblos y pequeñas aldeas Masai, la tribu más importante del este de África.


Carretera rumbo al Masai Mara.


Una aldea en el camino hacia el Masai Mara.


Llamativa gasolinera.


Lo que vendría a ser un motel de carretera keniata.


Burros pastando junto a la carretera.


A partir de Narok la carretera empeora y está llena de baches.


Un pastor masai con su rebaño.


Nos adentramos en la tierra de los Masai.


Al llegar al destino nos alojamos en el Mara Sidai Camp, bien situado en una de las puertas de entrada al Parque Nacional del Masai Mara. Fue el lodge más cutre de todos los que probamos en Kenia, pero la tienda tampoco estaba mal. Contaba con baño privado con ducha de agua caliente y la cama tenía una mosquitera sin demasiados agujeros. La electricidad funciona desde las 18.00 h. hasta las 23.00 h. La comida, sin embargo, no es para tirar cohetes, aunque el restaurante es agradable para tomarse una cerveza.


Nuestra tienda en el Mara Sidai Camp.


Interior de nuestra tienda.


Después de instalarnos en nuestra tienda, comimos en el lodge y por la tarde hicimos una primera incursión por el Masai Mara, sin duda, el mejor parque de Kenia y uno de los más espectaculares de África. Nada más cruzar las puertas de entrada, se divisan cebras, ñus y todo tipo de antílopes. Los leones, los elefantes, las jirafas y los búfalos también son fáciles de ver.

Al día siguiente empezamos la jornada visitando una aldea Masai cercana. Es la típica turistada, pero no está de más echarle un vistazo. El pueblo vive principalmente del turismo y está preparado para ser enseñado, pero no difiere demasiado de las aldeas tradicionales que ves por la carretera, solo que aquí sus habitantes viven un poco mejor gracias a los ingresos del turismo. Te clavan 50 dólares por vehículo por visitar el pueblo y te intentan vender todo tipo de souvenirs.

Los Masai han sido tradicionalmente un pueblo guerrero que complicó mucho la vida a los exploradores del siglo XIX. La caza y la ganadería han sido sus fuentes de subsistencia. Habitan en el sur de Kenia y el norte de Tanzania. Son de complexión alta y han logrado conservar sus tradiciones, lengua y religión hasta nuestros días.


Los Masai nos reciben con su típica danza de saltos.


Rostro masai.


Mujeres masai.


Las casas de barro de la aldea masai que visitamos.


El guía masai que nos enseñó el pueblo.


Interior de una cabaña masai.


Dando de comer al pequeño.


Madre e hijo masai.


Un simpático chaval masai.


La escuela de los masai.


Después de visitar la aldea, dedicamos la jornada completa a recorrer los caminos del Parque Nacional del Masai Mara y a disfrutar de su abundante fauna con un pícnic para comer en ruta.

Llegamos hasta el río Mara, famoso por las grandes manadas de ñus que se juegan la vida al intentar cruzarlo y que sirven de alimento a los cocodrilos. Al llegar siempre se ven cadáveres de ñus flotando en sus aguas junto a los hipopótamos. En la ribera del río hay rangers armados con fusiles que te llevan por la orilla para ver a los cocodrilos a cambio de una propina.

Pero la gran atracción del Masai Mara en esta época del año es ver la migración de los ñus y las cebras, un espectáculo único en el mundo. Miles y miles de estos herbívoros recorren cientos de kilómetros desde el Serengeti, en Tanzania, hasta el Masai Mara en busca de pastos más frescos. Ver estas manadas avanzar por la inmensa sabana es impresionante.

Y detrás de los ñus y las cebras, claro, vienen los depredadores esperando el momento adecuado para desayunar. Vimos a una leona asfixiando a un ñu recién cazado y que luego entregó al león macho para que hiciera los honores. También vimos a un grupo de guepardos curiosos trepar al coche de turistas que teníamos enfrente.


Elefantes en el Masai Mara.


Una de cebras.


Gacelas Thompson en la pradera.


Hay que frenar cuando pasan elefantes.


Una esbelta jirafa.


Un par de guepardos, el animal más rápido de la sabana.


Turistas rodeados de guepardos.


Guepardo curioseando en un coche de turistas.


Guepardo provocando el pánico a los turistas.


La espectacular sabana del Masai Mara.


Ñus zampando hierba.


Una manada de ñus.


Antílopes reposando.


Un grupo de buitres dándose un festín.


Un enorme elefante nos bloquea el paso.


Y no le hizo mucha gracia que intentáramos pasar sin permiso.


El rey de la sabana.


León a punto de desayunarse un ñu recién cazado.


Pareja de búfalos.


Nuestra furgoneta, aparcada en el Masai Mara.


Más sabana del Masai Mara.


Ñus y cebras, en plena migracion, procedentes del Serengeti.


El río Mara.


Hipopótamo a punto de zambullirse en el Mara.


Rangers armados vigilan que los cocodrilos y los turistas se lleven bien.


Cadáveres de ñus flotando en el río Mara.


Un enorme cocodrilo en la orilla y un cadaver de ñu flotando.


VÍDEO: Cocodrilo en el río Mara


Panorámica del Mara.


Leones descansando a la sombra.


Precioso león joven.


Más elefantes en el Masai Mara.


Alcelafos, un antílope muy común en el Masai Mara.