Un fin de semana en Gdansk, Polonia


Panorámica de Gdansk.

Gdansk es una de las principales ciudades polacas y de las más recomendables para visitar en un fin de semana, dado que tiene algunos de los monumentos en Polonia más impresionantes y, también, porque la visita ofrece múltiples oportunidades para todos los viajeros.

Ventajas de visitar Gdansk un fin de semana

Hay dos principales formas de visitar Gdansk en un fin de semana. La más rápida y bastante económica es en avión. Podemos conseguir los vuelos con Rumbo en un viaje directo, desde muchas ciudades españolas.

De esta forma, podemos viajar rápidamente hasta Gdansk, sin escalas, sin grandes desembolsos económicos y con todo el tiempo que necesitamos para disfrutar de esta bella ciudad portuaria.

Otra de las formas de visitar Gdansk es durante un viaje completo a Polonia. La ciudad tiene como ventaja disfrutar de excelentes comunicaciones también por tierra y por mar con todas las ciudades cercanas, de manera que es una recomendable escapada de fin de semana, para proseguir nuestro viaje los siguientes días a otras localidades del país.

Calle del centro histórico de Gdansk.


Monumentos de Gdansk que ver en un fin de semana

Muchos de los visitantes de Gdansk coinciden en una cosa. Igual que sucede con otras ciudades de Polonia y en general con gran parte de capitales de Países Bajos, Alemania o de Europa del Este, es la propia arquitectura de la ciudad la que es un monumento digno de ver.

En el caso de Gdansk es todavía más llamativo, ya que durante la Segunda Guerra Mundial fue prácticamente derruida toda la ciudad. El proceso de reconstrucción posterior ha sido lo que ha permitido convertir a Gdansk en una de las más hermosas ciudades que ver en Polonia.

Por descontado, esta reconstrucción ha incluido también la creación de obras artísticas, que también se han convertido en algunos de los monumentos de Polonia más espectaculares.

Uno de los más significativos que podemos disfrutar durante nuestro fin de semana en Gdansk es el Gran Molino, un edificio que ha conseguido permanecer en pie desde su construcción en 1350 y cuyas actividades industriales fueron de las más importantes en todo el continente.

Precisamente cerca de este edificio histórico está el monumento de Hevelius, un famoso astrónomo que nos dará la bienvenida a la zona del Ayuntamiento de Gdansk.

En el casco urbano debemos destacar la imponente figura de Poseidón, custodiando una gigantesca fuente, en la famosa calle Dlugi Targ, una de las más espectaculares y hermosas avenidas comerciales de la ciudad.

Además, Gdansk es una ciudad portuaria (de hecho, su puerto es comercialmente uno de los más importantes del país). Si decidimos viajar a Polonia veremos que en Gdansk, además de una inversión comercial con todo lo relacionado con su puerto, también se ha desarrollado una gran actividad alrededor de su río Motlawa. De hecho, si visitamos el peatonal Dlugie Pobrzeze, descubriremos un paseo lleno de restaurantes y comercios, pegados al relajante río. De hecho, es el principal atractivo turístico de toda la localidad.

Por último, no podemos dejar de lado a la hora de recomendar qué ver en Polonia a los edificios. El caso de Gdansk, también a nivel arquitectónico, es fascinante. Sus casas tienen un estilo muy similar al de otras ciudades de Países Bajos, de hecho son casi idénticas a las clásicas viviendas de Ámsterdam.

Sin embargo, sorprenden por el intenso y variado colorido que disfrutan. Todas las viviendas presentan fachadas en cálidos colores, que transmiten un espíritu jovial y animan al viajero a disfrutar del fin de semana en Gdansk descubriendo calles y admirando edificios celestes, anaranjados o de tonalidad salmón, alternándose y abrazando con su alegría cromática todos los rincones de este inolvidable destino en Polonia.

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