Seúl


Seúl, la capital de Corea del Sur y la ciudad más poblada de la península de Corea, es una gigantesca megalópolis con más de 20 millones de habitantes en su área metropolitana, que la convierten en la segunda más populosa del planeta solo por detrás del área de Tokio.

Sobra decir que las distancias son muy largas y eso se nota nada más aterrizar en el aeropuerto internacional de Incheón, que ha sido construido sobre una isla en el Mar Amarillo a 50 kilómetros del centro de la ciudad. Aunque está bien comunicado por tren, se tarda una hora en llegar a la estación central de Seúl. El billete cuesta 4.000 wons (4 dólares). Hay un servicio rápido que cuesta el doble, pero solo se ahorran diez minutos de viaje, así que no merece demasiado la pena.

La zona de la estación es un lugar práctico para alojarse por la facilidad para coger trenes y porque está bien comunicada por varias líneas de metro, aunque habrá que caminar una media hora para llegar a pie hasta las calles comerciales de Myeong-dong, que podrían considerarse el centro de Seúl. En metro solo están a un par de paradas.

Nosotros nos alojamos cerca de la estación porque los hoteles económicos más céntricos ya estaban todos completos cuando nos pusimos a buscar por internet. Nos quedamos en el hotel K-Pop, un pequeño establecimiento situado frente a la estación central, muy nuevo, con habitaciones modernas y bien equipadas, aunque minúsculas, como en casi todos los hoteles baratos de Seúl. La habitación doble, sin desayuno, nos costó 56 euros. El wifi gratuito funciona muy bien.

Aunque es complicado establecer un centro neurálgico para una urbe de más de 20 millones de habitantes, podríamos considerar que el mencionado distrito de Myeong-dong es el que más lo parece. Este distrito alberga las principales calles comerciales de Seúl y es un excelente lugar para palpar el ambiente más cosmopolita de la capital coreana. Centenares de tiendas y centros comerciales con música estruendosa se aglomeran en torno a varias calles peatonales, siempre repletas de gente y de animación.

Cerca de esta zona de tiendas se encuentra el City Hall, el ayuntamiento de Seúl, que destaca por la moderna estructura de cristal y acero levantada sobre el edificio original de 1926. No muy lejos se halla la puerta de Namdaemun, uno de los antiguos accesos a la ciudad cuando esta todavía estaba amurallada. La puerta original databa del siglo XV y era la construcción de madera más antigua de Seúl hasta que un pirómano la incendió en 2008, un suceso que fue considerado como una tragedia nacional. La puerta, eso sí, ha sido reconstruida con esmero y vuelve a lucir todo su esplendor.

Cerca de la puerta se esconde el mercado de Namdaemun, uno de los más populares de Seúl. Aunque fundamentalmente se vende ropa, el mercado es famoso por sus puestos de ginseng, cuyas raíces se exponen al público en grandes frascos de cristal.

Puerta de Namdaemun, en el centro de Seúl.


Ayuntamiento de Seúl.


Edificios en la plaza del Ayuntamiento.


Zona de la estación central de Seúl.


Metro de Seúl. Algunas líneas son descubiertas.


En el metro de Seúl hay máscaras antigás para la población, por si al vecino de Corea del Norte le da por hacer un ataque químico.


Calle comercial en Myeong-dong.


Paseando por Myeong-dong.


Simpáticos muñecos en la entrada de la comisaría de Policía.


Las tiendas suelen hacer muchas demostraciones de productos en plena calle.


Avenida en el centro de Seúl.


Mercado de Namdaemun.


Frascos de ginseng, en el mercado de Namdaemun.


Puestecillos de comida en el mercado de Namdaemun.


El omnipresente Kimchi es un ingrediente básico en la cocina coreana. Hay múltiples variedades, pero se elabora con verdura fermentada y muy especiada. Es picante y poco agradable para el paladar.


Bollos rellenos de carne recién preparados en el mercado de Namdaemun.


Coloridos carteles en una calle del centro de Seúl.


El complejo Dongdaemun Design Plaza, obra de la arquitecta iraquí Zaha Hadid.


Al sur de Myeong-dong se extiende el parque Namsan, un gran pulmón verde en cuyo interior sobresale una pequeña montaña de 262 metros de altura a la que se puede subir en teleférico. En la cima está la torre de Seúl N, una torre de telecomunicaciones de 230 metros a la que también se puede subir para obtener buenas panorámicas de la capital coreana. El único problema es que la contaminación y la bruma suelen dificultar la visión con demasiada frecuencia. El día que subimos nosotros, por ejemplo, la visibilidad era muy mala y desistimos de subir a la torre. El viaje en teleférico hasta la cima del monte cuesta 6 dólares (8,5 ida y vuelta). La mejor opción es subir en teleférico y descender a pie por el parque, porque suelen montarse colas interminables para bajar en teleférico.

Otro lugar destacado en el centro de Seúl es el War Memorial Museum, de entrada gratuita. El museo es una gran mole de hormigón en cuyo interior se repasa la historia militar de Corea, mientras que en los jardines exteriores se pueden ver vistosos memoriales de guerra y otras esculturas conmemorativas. También hay una zona exterior donde se exponen tanques, aviones, misiles y todo tipo de maquinaria bélica.


War Memorial Museum.


Escultura en los alrededores del War Memorial Museum.


Otro memorial que simboliza la ansiada reunificación coreana.


Torre de Seúl N, sobre la montaña del parque Namsan.


Teleférico hacia la cumbre del parque Namsan.


Vistas desde el teleférico.


La bruma estropea la panorámica desde la cima del parque Namsan.


Pero la zona más emblemática de Seúl se encuentra al norte de Myeong-dong, donde se levantan los dos principales palacios de la capital coreana: Gyeongbokgung y Changdeokgung (los nombrecitos se las traen).

El palacio de Gyeongbokgung fue el lugar de coronación de los soberanos de Corea durante 600 años y es el más grande de Seúl. Está formado por varios pabellones, patios y puertas monumentales, en medio de unos vastos jardines con lago, que se extienden a lo largo de 50 hectáreas. Los edificios originales datan del siglo XIV, aunque la mayoría han sido reconstruidos. Vale la pena ver el colorido cambio de guardia, que se realiza frente a la puerta principal a las horas en punto.

El cercano palacio de Changdeokgung es algo más pequeño, pero conserva más edificios originales de madera y ha sido declarado patrimonio mundial por la Unesco. También se encuentra en el interior de unos inmensos jardines. Entrar a cada palacio cuesta 3.000 wons (3 dólares).

En medio de estos dos palacios se extiende el barrio de Bukchon, el más antiguo y pintoresco de Seúl. Aunque la ciudad fue arrasada durante la guerra de Corea (1950-53), este barrio todavía conserva algunos hanoks originales, las tradicionales casitas coreanas, con vigas de madera y ornamentados tejados. Algunos de estos hanoks albergan pequeños museos y se pueden visitar por dentro.


Hanoks tradicionales en el barrio de Bukchon.


Otra calle de hanoks, las casas tradicionales coreanas.


Los hanoks suelen tener bonitas puertas de madera.


Silencio... Bukchon es un barrio tranquilo.


Entrada al palacio de Gyeongbokgung.


Palacio de Gyeongbokgung.


Detalle de los ornamentados tejados del palacio de Gyeongbokgung.


Lago en los jardines del palacio de Gyeongbokgung.


Museo Nacional del Folclore, en el recinto del palacio de Gyeongbokgung.


Ceremonia del cambio de guardia, en el palacio de Gyeongbokgung.


Las colinas se levantan tras el palacio de Gyeongbokgung.


Estatua del héroe militar coreano Yi Sun-sin, cerca del palacio de Gyeongbokgung.


Exterior del palacio de Gyeongbokgung.


Puerta de Dongsipjagak.


Palacio de Changdeokgung.


Jardines del palacio de Changdeokgung.


Cerca del barrio de Bukchon está la animada calle Insa-dong, una de las más comerciales de la ciudad. Está repleta de tiendas y en las calles adyacentes hay algunos restaurantes. Descendiendo por Insa-dong hacia el distrito de Myeong-dong se atravesará el centro neurálgico de Seúl, formado por enormes avenidas y modernos rascacielos.

Antes de atravesar el pequeño río Cheonggyecheon, convertido en un agradable parque arbolado, vale la pena echar un vistazo a la conocida como Youth Avenue, en cuyas bocacalles hay montones de bares y restaurantes para cenar. Por esta zona son muy populares los locales de parrilla coreana, con asadores en las mesas para prepararte tú mismo la carne. Suelen costar unos 25 dólares por persona.

Otros lugares destacados para salir de marcha por Seúl son Hongdae, muy frecuentado por universitarios, y la zona de Itaewon, donde acuden muchos extranjeros residentes en la capital coreana y se respira un ambiente más occidental, con pizzerías, restaurantes franceses y pubs irlandeses. Cenar o salir de copas por Itaewon es caro.

Para probar platos más tradicionales y económicos se puede visitar el mercado Gwangjang, uno de los más curiosos de Seúl por la cantidad de puestos de comida que hay en su interior, donde lugareños y turistas acuden a ponerse las botas por unos pocos wons.


Calle Insa-dong.


Churros españoles, a los coreanos les encantan.


Cucurucho de maíz inflado relleno de helado, una delicatessen coreana.


Otra gran avenida del centro de Seúl.


Bares y restaurantes cerca de la Youth Avenue.


Otra calle de bares y restaurantes.


Parque del río Cheonggyecheon.


Ambiente nocturno en las callejuelas cercanas a la Youth Avenue.

VÍDEO: Mercado de Gwangjang


Al sur del caudaloso río Han, que atraviesa el centro de Seúl, se encuentra el mercado del pescado de Noryangjin, un lugar imprescindible para ver cómo se vende pescado vivo y todo tipo de bichos extraños procedentes del mar. Los mercados de pescado son todo un espectáculo en Corea.

Sin abandonar la orilla sur del río Han se puede visitar la zona del parque olímpico, donde se levanta el estadio que acogió los Juegos Olímpicos de 1988, y el barrio de Gangnam, famoso por la pegadiza canción del rapero Psy 'Gangnam Style'. La letra de la canción se supone que se burla un poco de los pijos que viven en este barrio de nuevos ricos, donde se han instalado muchas empresas y centros comerciales.


Mercado del pescado de Noryangjin.


Atentos al tamaño de los mejillones, en la parte inferior izquierda de la imagen.


Mercado de Noryangjin.


Más puestos de pescado en el mercado de Noryangjin.


Peces vivos en el mercado de Noryangjin.


El río Han, a su paso por Seúl.


Parque junto al río Han.


Estadio Olímpico de Seúl.


Templo budista de Bongeunsa, no muy lejos del estadio Olímpico.


Cientos de farolillos decoran el techo del templo de Bongeunsa.


Estatua de Buda en el templo de Bongeunsa.


Avenida central del barrio de Gangnam.


Paseando por Gangnam.


Centros comerciales en Gangnam.


Haciendo cola esperando el autobús.


VÍDEO: Videoclip del Gangnam Style

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