ROMA

El Coliseo, el icono de Roma.


Volamos con Ryanair al aeropuerto de Ciampino, situado a media hora en autobús del centro de Roma, aunque el tiempo depende bastante del tráfico. El billete cuesta 3,90 euros y el bus te deja en la estación de trenes de Termini, cerca de donde habíamos reservado habitación en el hostal Freedom Traveller. La doble con baño compartido y desayuno nos costó 75 euros, demasiado cara para la calidad del establecimiento, aunque está bien situado. En temporada baja, de noviembre a febrero, cuesta la mitad. Los alrededores de la estación de Termini son una buena zona para encontrar alojamiento económico. Una alternativa recomendable es alquilar apartamentos en Roma.

Los atractivos de la capital italiana, ciudad eterna, son infinitos y tranquilamente te puedes pasar una semana o diez días paseando por sus adoquinadas calles sin descanso. La ciudad es un auténtico museo al aire libre y sus casi 3.000 años de antigüedad esconden tesoros en cada esquina. Aquí va una lista de algunos lugares imprescindibles:

Vestigios del Imperio Romano: El Foro Imperial era el antiguo corazón de la Roma de los Césares y todavía impresiona pasear por sus empedradas vías rodeado de palacios y templos. Desde el monte Capitolino se puede apreciar todo su esplendor. Frente al foro se erige el Coliseo, la obra cumbre del Imperio Romano. Otros vestigios imprescindibles de aquella época son: Termas de Caracalla, Catacumbas cristianas, Panteón de Agripa, Teatro de Marcelo, Ara Pacis... la lista no acabaría nunca.


Interior del Coliseo.


Estatuas como ésta escoltan la Vía del Foro Imperial.


La Columna Trajana se levanta sobre las ruinas del Foro Trajano.


El Coliseo, al fondo del Foro Imperial.


Arco de Tito.


Las impresionantes ruinas del Foro Imperial.


Paseando por el Foro.


El sol se pone tras las ruinas del Foro Imperial.


Teatro de Marcelo.


El Panteón asoma tras la fuente.


Otra instantánea de la plaza del Panteón.


Museos Capitolinos: Reúnen una espectacular colección de arte de la época del Imperio Romano. Están situados en la preciosa plaza del Campidoglio, diseñada por Miguel Ángel. Fueron los primeros museos abiertos al público en el mundo.


Cástor y Pólux presiden la entrada a la plaza del Campidoglio.


La Loba Capitolina, que alimentó a Rómulo y Remo, fundadores de Roma.


Museos Vaticanos: Seguramente la mayor colección de arte que ha reunido Roma a lo largo de su historia gracias al poder de los Papas. Se encuentran junto a la catedral de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano. La Capilla Sixtina es la sala más famosa.
Galería Borghese: Expone obras del Renacimiento y Barroco, con Rafael, Caravaggio y Bernini como grandes referentes.


Iglesias: San Pedro del Vaticano y Santa María Maggiore son, quizás, las más conocidas y bellas de Roma. Pero la ciudad cuenta con centenares de pequeñas iglesias románicas, renacentistas o barrocas, que merecen una visita: Santa María in Trastevere, San Clemente, San Giovanni y Sant Andrea al Quirinale son algunas de las más bonitas.


La imponente plaza del Vaticano.


La fenomenal cúpula del Vaticano, obra de Miguel Ángel.


Detalle de las columnas de Bernini, que rodean la plaza del Vaticano.


La Guardia Suiza custodia el Vaticano.


La basílica de San Pedro se alza al fondo de la avenida de la Conciliación, ideada por Mussolini.


Iglesia de Santa María Maggiore.


Parques: La Villa Borghese, que alberga la Galería homónima, ofrece magníficas panorámicas de Roma. La Via Appia Antica, que te lleva hasta las catacumbas, es ideal para recorrerla en bicicleta y desconectar del bullicio de la ciudad.


Panorámica de Roma desde la Villa Borghese.


El carrito del helado, en la Villa Borghese.


La Vía Appia Antica lleva hasta las catacumbas.


Centro histórico. Lo mejor de Roma es, sin duda, perderse por las calles de su centro histórico. En cada rincón puedes encontrar una ruina romana, un palacio renacentista o una fantástica iglesia románica. Piazza Navona, Fontana de Trevi, Plaza de España, Campo de Fiore, plaza del Campidoglio o plaza del Popolo son lugares mágicos de la capital italiana.


Escalinata de la plaza de España.


Plaza del Popolo.


Callejuela del centro de Roma.


Las calles del centro siempre están atestadas de turistas.


Las terrazas de las pizzerías decoran las calles del centro.


La moto es un popular medio de transporte en Roma.


Fontana de Trevi.


La Fontana, iluminada por la noche.


Adoquinada callejuela del centro.


Piazza Navona.


Panorámica de la Piazza Navona.


Pintores en Piazza Navona.


El renacentista palacio Farnesio.


Columnas del templo de Adriano.


Otra preciosa callejuela del centro.


Monumento a Vittorio Emanuele II.


Trastevere.También es agradable pasear por las riberas del río Tíber y deleitarse con sus bellos puentes, la fortaleza del castillo de Sant Angelo o la isla Tiberina. Al otro lado del río se levanta el barrio del Trastevere, uno de los más típicos de Roma, con estrechas callejuelas, centenares de pizzerías tradicionales y muchos bares. Uno de los mejores lugares para cenar.


Imagen otoñal del Tíber.


Las aguas del Tíber rodean la isla Tiberina.


Rincón mágico en el barrio del Trastevere.


Paseando por el Trastevere.


Pizzería en el Trastevere.


La vespa es otro de los símbolos de Italia.


Callejuela del Trastevere.


El castillo y el puente de Sant Angelo.

3 comentarios:

Bleid dijo...

Completisima entrada
estuve hace 1 semana y lo tengo todo muy fresco, realmente un lugar de culto
abrazos

Telémaco dijo...

Hola Bleid. Muchas gracias. Roma también es una de nuestras debilidades!! Abrazos.

Carlos Alberto Santangelo dijo...

Renegaba de los viajes, pero en el primero a Italia, Roma me atrapó tanto como Amalfi, Seguro vuelvo pronto......