Merzouga

Para salir de Fez fuimos al aeropuerto en grand taxi para recoger el coche de alquiler que habíamos reservado por internet. Fuimos a buscarlo al aeropuerto porque en la web de Europcar ponía que la oficina abría a las 7.00 h. de la mañana, mientras que la del centro de Fez no trabajaba hasta las 8.30 h. Iba a ser una etapa larga hasta Merzouga y queríamos salir cuanto antes.

La realidad es que la oficina del aeropuerto no abre hasta las 9.00 h., aunque en su web diga lo contrario, así que seguramente es mejor recoger el coche en la oficina del centro de Fez. Puestos a esperar, por lo menos te ahorras el taxi hasta el aeropuerto.

Ya al volante de nuestro KIA Picanto partimos rumbo al desierto pasando por Ifrane, un pueblo en el Atlas Medio cercano a una estación de esquí. Luego atravesamos Midelt y Er-Rachidia. El paisaje va perdiendo vegetación conforme pasan los kilómetros hasta convertirse en un desierto pedregoso en los alrededores de Er-Rachidia. Allí emerge un gran pantano que abastece de agua a toda la región.

Después de Er-Rachidia la carretera sigue el curso del río Ziz, escondido entre un magnífico palmeral que te acompaña prácticamente hasta Rissani. A partir de aquí empieza el desierto y al llegar a Merzouga se divisan las grandes dunas del Sáhara.

Llegamos a Merzouga al anochecer y nos alojamos en el Riad Tot Maroc, donde solo hay que abrir la puerta del jardín para pisar la arena del desierto. Los desayunos en su terraza contemplando las dunas y las cenas bajo la luz de la luna son magníficas. La habitación doble con cena y desayuno nos costó 600 dirhams (54 euros).

El propietario se llama Alí y con él reservamos una ruta en 4x4 por del desierto para el día siguiente, que nos costó 100 euros y duró unas cinco horas. Alí también tiene dromedarios y organiza salidas por el desierto. Nosotros fuimos a ver la puesta de sol a lo alto de una duna por 20 euros.


¡Rumbo al desierto!.


Nuestro KIA Picanto.


Las montañas del Atlas se levantan en el horizonte.


El pantano de Er-Rachidia.


Palmeral del Ziz.


Merzouga y las dunas del Sáhara aparecen al fondo.


Nuestro hotel en Merzouga, tocando las dunas.


Casas de adobe forman el pueblo de Merzouga.


Excursión en 4x4, con matrícula de Barcelona, por el desierto.


Aquí no crecen ni las malas hierbas.


Un paisaje sin vida.


Dromedarios en el desierto.


Una tienda de nómadas, perdida en el desierto.


El nómada, dentro de su tienda de piel de dromedario.


Otra cabaña de nómadas.


Mujer nómada, con el rostro cubierto.


Otro dromedario perdido.


Nuestro chófer del 4x4 meditando en el desierto.


Un pueblo abandonado en el Sáhara.


Vieja fortaleza, que protegía las rutas caravaneras.


Una gran duna se levanta ante nosotros.


Las dunas de Merzouga son de un fantástico color rojizo.


Detalle de la fina arena del Sáhara.


Oasis, en medio del desierto.


Las niñas acuden a un oasis a buscar agua.


Ruta en dromedario para ver la puesta de sol.


Nuestras sombras a lomos de los dromedarios.


El Sáhara, precioso.


Nuestro guía descansa con los dromedarios.


El guía, frente al dromedario.


El sol se pone bajo la inmensidad del desierto.


La arena cambia de color conforme baja el sol.

3 comentarios:

Maria Isabel dijo...

hola, qué bonitas fotos y qué lindo lugar. Cuánto tiempo pusieron en llegar de Fes a Merzouga en el auto? Pararon en el camino o lo hicieron de un solo tirón? Estoy preparando un viaje a MArruecos y me vendría de perlas el dato. Gracias!

Telemaco dijo...

Hola Maria Isabel

De Fez a Merzouga lo hicimos en un solo día, aunque tienes que salir temprano por la mañana y llegas al atardecer. De camino fuimos haciendo algunas paradas para hacer fotos, comer, etc...

Anónimo dijo...

yo también estuve en el riad ali de merzouga hace solo 1 semana!!...volveré...que gran lugar....