Valparaíso


Valparaíso es el principal puerto de Chile y se puede visitar perfectamente en una excursión de un día desde Santiago. Hay autobuses prácticamente cada 15 minutos que conectan las dos ciudades durante todo el día. Nosotros fuimos con la empresa Turbus por la mañana y regresamos por la noche. El trayecto dura hora y media.

Valparaíso es una ciudad encantadora levantada en las faldas de varias colinas que caen bruscamente sobre el Pacífico. Las casas de colores, las callejuelas estrechas y las cuestas son sus señas de identidad. Pero si hay algo que caracteriza a Valparaíso son los ascensores. Para salvar los desniveles de sus calles se construyeron más de 20 elevadores por toda la ciudad. Algunos tienen más de 100 años y todavía siguen funcionando. Muchos son de madera.

Desde la parte alta de la ciudad se obtienen magníficas vistas del Pacífico y de la impresionante gama de colores que lucen al sol las casas de Valparaíso.

Otro de sus atractivos es pegarse una buena comida a base de pescado y marisco. Nosotros comimos a buen precio en un restaurante de la parte baja de la ciudad, que se encuentra al lado del mercado del puerto, y nos gustó mucho. El lugar se llama Porto Viejo.

Si sobra tiempo se puede uno acercar a Viña del Mar, que está unos 10 km más al norte. Hay muchos autobuses que conectan las dos ciudades y que recorren la calle principal de Valparaíso. Llevan el cartel Viñabus en la parte delantera y se pueden parar alzando la mano como si fuera un taxi.

Viña del Mar es una ciudad de playa con muchos bloques de apartamentos y chalets. La zona de Reñaca, sede de un torneo ATP de tenis, es la más lujosa. Está bien para caminar un rato por su paseo marítimo, pero no goza del vetusto encanto de Valparaíso.



Las calles y casas de Valparaíso escalan las colinas.



Calle de Valparaíso, con el Pacífico al fondo.



Las casas parecen amontonarse encima de otras.



Casitas de colores y muchas cuestas.



Uno de los muchos miradores de la ciudad.



Ventanales de madera y fachadas de colores son los puntos característicos de la arquitectura de la ciudad.



Un perro descansa en la calle.



Bella esquina de Valparaíso.



Ropa tendida en los balcones.



Un recuerdo para Salvador Allende.



Los ascensores de Valparaíso, su seña de identidad.



Viejos trolebuses recorren sus calles.



Vista del puerto y la bahía de Valparaíso.



El Pacífico se esconde tras los bloques de contenedores.



Buen pollo en este restaurante.



El paseo marítimo de Viña del Mar.



Puesta de sol en Viña del Mar.

1 comentario:

Ama al universo dijo...

Ir a Valparaíso y no visitar La Sebastiana (casa de Neruda) no es completo. Concuerdo es una ciudad muy particular, me gustó mucho cuando la visité. Pienso regresar para terminar de conocerla, pues sólo estuve 1 día y no es suficiente :) Escuché sobre el Cerro Alegre, Bellavista y la caleta Portales.