Ollantaytambo

En Cuzco sólo pasamos una noche antes de emprender rumbo a Ollantaytambo y el Machu Picchu al día siguiente. La visita de Cuzco la dejamos para la vuelta.

Los billetes de tren al Machu Picchu los compramos por internet en La Paz a través de la web de perurail. Compramos ida y vuelta desde Ollantaytambo al Machu Picchu porque salen más baratos que desde Cuzco y porque es más fácil encontrar plazas. Además, vale la pena relajarte un día en Ollantaytambo, una preciosa aldea entre montañas. Los billetes de ida y vuelta nos costaron unos 55 euros. La ida en clase turista y la vuelta en clase Vistadome, más cara y peor, pero la única disponible.

Antes de emprender rumbo a Ollantaytambo compramos en Cuzco el famoso boleto turístico. Un saca perras necesario para visitar las ruinas incas de Cuzco y sus alrededores del Valle Sagrado. Cuesta 30 euros y permite visitar 16 lugares durante 10 días, entre ellos las ruinas de Ollantaytambo. Por supuesto no incluye la entrada al Machu Picchu, que cuesta casi otros 30 euros. También la compramos en Cuzco porque el acceso al Machu Picchu está limitado a 2.000 personas al día y temíamos quedarnos sin tickets en la taquilla.

Para ir a Ollantaytambo se puede tomar un taxi desde Cuzco o viajar en autobús, como hicimos nosotros. Primero hay que ir hasta Urubamba en un microbús repleto de gente y fardos de todo tipo. Luego se toma una furgoneta colectiva hasta Ollantaytambo.

La aldea es un lugar relajante atravesada por un afluente del río Urubamba. Sus estrechas callejuelas de piedra se remontan a la época inca y la mayoría tiene un pequeño canal de agua en un lateral, que sirve para el riego y el uso doméstico.

El pueblo está dominado por sus impresionantes ruinas incas, una antigua fortaleza donde Manco Inca infligió una de las pocas derrotas que sufrieron los conquistadores españoles. Sus enormes terrazas para el cultivo trepan la montaña como una escalera. En lo alto se obtienen magníficas panorámicas del valle.

Ollantaytambo cuenta con montones de restaurantes, hoteles y tiendas de artesanía. Nosotros nos alojamos en el Munay Tika. La habitación doble cuesta unos 20 euros con desayuno, pero es un excelente lugar si a la mañana siguiente hay que levantarse temprano para coger el tren al Machu Picchu, ya que es uno de los más cercanos a la estación. Nos hizo un descuento de 5 dólares por no desayunar, porque a la mañana siguiente el tren salía a las 5.00 h. de la madrugada.



Preciosa panorámica de Ollanta.



El pueblo se levanta entre montañas.



El pueblo se extiende hasta las ruinas de Ollanta.



Las majestuosas ruinas de Ollanta.



Vista de las antiguas terrazas para el cultivo desde lo alto de las ruinas.



Lugareñas.



Pequeños canales recorren las callejuelas de Ollanta.



La calle principal del pueblo tiene una cuesta pronunciada.



Estrechas calles de piedra.



Un niño asoma la cabeza.



Otra callejuela de piedra con su canal a la izquierda.



Algunas casas se sitúan sobre un pequeño riachuelo.



Cayeron cuatro gotas y apareció el Arco Iris.



Detalle del Arco Iris.



Cogiendo el tren a Machu Picchu de madrugada en la estación de Ollanta.


Este es el famoso boleto turístico para visitar las ruinas de Cuzco y el Valle Sagrado.

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